Comercios Donostiarras - Donostiako Dendak

Pastelería Otaegui

Pastelería Otaegui
Narrica 15  |  Tfno: Tel. 943 425606
Fundador: Josefa Martina Otaegui Aizpuru
Año de apertura: 1886

· Historia

La Pastelería Otaegui es la decana de las actuales pastelerías donostiarras, manteniendo abiertas sus puertas desde 1886.

Es en este año de 1886 cuando la emprendedora Dª Josefa Martina Otaegui Aizpuru dejó su Beizama natal para establecerse en el corazón de la Parte Vieja de Sn. Sn., en la calle Narrika nº 18.

Era entonces esta calle una arteria de gran circulación ya que las diligencias paraban en la actual plaza de Sarriegui, continuando algunas por Narrika hasta detenerse ante las puertas de San Vicente.

En esta primera casa Otaegui no sólo se vendían los productos propios de una pastelería y confitería sino también ultramarinos, conservas y las tan necesarias velas. Así figura en un anuncio de la época. “Confitería, cerería y pastelería Otaegui”. En aquella época, era habitual y natural que pasteles y velas se vendieran en el mismo establecimiento, ya que sus materias primas: cera y la miel, tienen el mismo origen.

Años más tarde, Doña Martína dejó el negocio en manos de su hermano menor, 10 años más joven que ella y natural también de Beizama: D. Pedro Otaegui Aizpuru, y de su esposa Dª Emiliana Malcorra Zabaleta, natural de Lizartza. Por su parte, Martina junto a su marido Raimundo Malcorra, hermano de Emiliana, se instalan en Elizondo, y en 1924 fundan otro prestigioso y elegante establecimiento, «Pastelería Malkorra», que se mantiene hasta nuestros días.

Ya en la “Belle Epoque” (felices años 20), la Pastelería Otaegui alcanzó gran renombre, recibiendo el título de “Proveedora de la Casa Real”. Al parecer, el refinado gusto en materia de dulces de la Reina María Cristina, se veía satisfecho en esta pastelería.

No olvidemos que Mª Cristina de Habsburgo-Lorena era de nacimiento y educación austriaca y por tanto acostumbrada a las delicias de la pastelería vienesa con sus famosísimas Sacher-torta y Apfelstrudel. Aun así se cuenta cómo “la Reina sentía debilidad por el bizcocho de almendra elaborado en Otaegui”, que pasó a llamarse “Bizcocho Real”.

De hecho, la repostería de Otaegui tiene base vienesa y francesa, ya que como nos relata Ana Otaegui, su abuelo Pedro, un hombre de gran visión de futuro, contrató a varios reposteros de estas nacionalidades, que huyendo de la Europa abatida por la 1ª Guerra Mundial, habían recalado en San Sebastián, y tras trabajar en hoteles donostiarras, iban a regresar a sus hogares al terminar la contienda.

En 1915 se abrió un nuevo establecimiento en la calle principal del barrio de Gros, en Miracruz 8, en cuyo cartel se leía: Pedro Otaegui, Pastelería «El Buen Gusto». En 1936 se verían obligados a cerrarla cuando 5 de los 9 hijos del matrimonio fueron llamados a filas y Dª. Emiliana, su hija Pepita y su otro hijo varón Raimundo de 15 años, trabajaron durante toda la guerra sacando el negocio adelante. Les ayudó además un fiel empleado llamado Lucio mientras que los pequeños, Coro y Alejandro ayudaron repartiendo el género.

Al parecer, es en esa difícil época de carestía cuando se creó la célebre “Panchineta”, una especie de pan relleno de crema que elaboraban utilizando “lo que había”, a falta de otras materias más sofisticadas.

Fue un día de Corpus Christi (17 de junio) de 1933, en que se produjeron tremendas inundaciones en Gipuzkoa, cuando la Pastelería se trasladó a su actual emplazamiento en la C/Narrika nº 15.

En 1945 abrieron la elegante “Pastelería, chocolatería y salón de té” de la calle Garibay nº 23. Este precioso local, donde en 1914 se estableció la primera pastelería «Garibay tea Room» fue luego, durante una veintena de años, el famoso y elegante Café-Bar Iribas, magnífico exponente de los cafés de la “Belle Epoque”. La pastelería Otaegui mantuvo su decoración en techos y columnas para disfrute de sus clientes que convirtieron este agradable local en punto de reunión durante décadas donde degustar un café, o una merienda con chocolate, pasteles o bollería, servida entonces en amplias mesas y cómodas butacas. Parte del personal, que vestía de blanco para atender la pastelería, cambiaba su indumentaria al negro para servir las mesas entre las 5 y las 8 de la tarde. Así lo hacían por ejemplo, Polo Yarza, Kati y Fani trabajadoras “de toda la vida” en la calle Garibay. Mientras ellas se encargaban de las mesas, Gloria, otra compañera, se pasaba la tarde dentro de la cocina haciendo y manteniendo el chocolate, removiéndolo continuamente al calor de una cocina de carbón. En 1989 hicieron una remodelación, manteniendo la decoración pero cambiando mostradores, mesas y sillas. Los nuevos tiempos exigen mostradores con cámaras frigoríficas, y el mobiliario se adapta también a una vida más acelerada: Pequeñas mesas parisinas y sillas Tonet remplazan las anteriores. Su reciente cierre, el 27 de agosto de 2006, lo hemos llorado muchos donostiarras. Hoy en día, ocupado el local por una entidad bancaria, nada recuerda el encanto de su pasado, aunque por fortuna, al menos han conservado las antiguas molduras de su decoración.

Los 9 hijos del matrimonio Otaegui-Malcorra (José, Pepita, Pedro, Nicomedes, Antxon, Paco, Raimundo, Coro, y Alejandro) dieron continuidad a este negocio familiar. En la actualidad, la tercera generación es la que ha tomado el relevo, continuando desde aquel 1886 la elaboración artesanal de su pastelería y confitería, y extendiendo el negocio por todos los barrios donostiarras: Coincidiendo con el centenario de la pastelería, en 1986, inauguraron local en la c/ Matía 5, del Antiguo. En 1996 volverían al barrio de Gros, ahora en la c/ Secundino Esnaola nº 2. En Amara abrieron en 2004, en la c/ Sancho el Sabio nº 24, y por último en 2007, tras el cierre de Garibay, se establecen frente a la catedral, en la calle San Martín nº 30, en el local ocupado anteriormente por otra recordada pastelería, «La Golosina».

Entre todos sus productos, el más afamado es la “Panchineta de Otaegui”, que desde sus modestos orígenes se ha convertido en una deliciosa tarta de hojaldre, rellena de crema y cubierta por una crujiente capa de almendras picadas que se toma ligeramente templada. Además elaboran Tartas de manzana, de trufa, moka, maskota, yema, hojaldre, brazo de gitano, saint-honoré, e incluso por encargo la vienesa “Strudel”.

Entre sus exquisitos pasteles: Petit-choux, l’Eclair (relámpagos), Milhojas, Canutillos, Merengues de café, Borrachos, Tocinos, Flanes, Pastel vasco, Suelas…

La tradicional bollería fabricada siempre con mantequilla: Croisants, Suizos, Pepes, Platillos, Caracoles, Napolitanas, Bombas, Submarinos, Brioches…

No nos olvidamos del chocolate artesanal “Malcorra”, con sus avellanas enteras (y cuyo nombre proviene del apellido de los fundadores, Otaegui-Malcorra).

También presentan pastas de té, Magdalenas, Suspiros, Plum-cakes, Rellenos de Vergara y el tradicional bizcocho de almendra que un día sedujo a la Reina María Cristina y que hoy sigue cautivando a todos los donostiarras que nos acercamos a cualquiera de las pastelerías Otaegui, desde donde la simpatía de María Otaegui y de todas sus colaboradoras nos hacen la vida más dulce.

· Imagenes relacionadas

  • Pastelería Otaegui - Pedro Otaegui y Hemiliana Malcorra con dos de sus hijos, Pedro y José, y una amiga.
  • Pastelería Otaegui - edificio de Miracruz 8 donde se establecen en 1915.
  • Pastelería Otaegui - Detalle del establecimiento de Pedro Otaegui, la Chocolateria Pastelería
  • Pastelería Otaegui - Decoración de azulejos en el desaparecido establecimiento de Garibay. Pertenecieron al Café-Bar Iribas
  • Pastelería Otaegui - Foto cedida por Pastelería Otaegui del interior del desaparecido establecimiento de la C/ Garibay
  • Pastelería Otaegui - Foto cedida por Pastelería Otaegui del interior del desaparecido establecimiento de la C/ Garibay
  • Pastelería Otaegui - Foto cedida por Pastelería Otaegui del interior del desaparecido establecimiento de la C/ Garibay
  • Pastelería Otaegui - Antiguo anuncio de 1926 del Café-Bar Iribas
  • Pastelería Otaegui - Vidriera del Café-Bar Iribas donde se instaló la Pastelería Otaegui en la C/ Garibay. Actualmente instaladas en un domicilio particular. 2009
  • Pastelería Otaegui - Fachada del establecimiento de la C/ Narrica, 15. 2009
  • Pastelería Otaegui - 1989. Otaegui de la c/ Garibay antes de su remodelación.
  • Pastelería Otaegui - 1989. De izd a Dcha. Kati, Fani, Virginia Otaegui (de pie) y Polo Yarza. Amplias mesas y sillones de la antigua pastelería.
  • Pastelería Otaegui - Polo Yarza con un biznieto de Pedro Otaegui (Ortiz de Zárate-Otaegui). Nuevos mostradores frigoríficos y mobiliario parisino.
  • Pastelería Otaegui - El interior del establecimiento de la C/ Narrica, 15. 2009
  • Pastelería Otaegui - El interior del establecimiento de la C/ Narrica, 15. 2009
  • Pastelería Otaegui - El interior del establecimiento de la C/ Narrica, 15. 2009
  • Pastelería Otaegui - Detalle de algunos productos elaborados en la Pastelería. 2009
  • Pastelería Otaegui - Fachada del establecimiento de la C/ San Martín, 30. 2009
  • Pastelería Otaegui - Interior del establecimiento de la C/ San Martín, 30. 2009
  • Pastelería Otaegui - Fachada del establecimiento de la C/ Secundino Esnaola, 2. 2009
  • Pastelería Otaegui - Interior del establecimiento de la C/ Secundino Esnaola, 2. 2009
  • Pastelería Otaegui - Interior del establecimiento de la C/ Secundino Esnaola, 2. 2009
  • Pastelería Otaegui - Fachada de la Pastelería de la Calle Matía. 2009
  • Pastelería Otaegui - Interior de la Pastelería de la Calle Matía. 2009
  • Pastelería Otaegui - Fachada del establecimiento de la C/ Sancho el Sabio, 24. 2009
  • Pastelería Otaegui - Interior del establecimiento de la C/ Sancho el Sabio, 24. 2009
Desarrollado por infobide.com © comerciosdonostiarras.com